LA DECISIÓN DE TENER HIJOS

La Cigüeña aconseja…

 

Tener hijos es una cosa, ser padres otra; y ser “buenos” padres otra.

 

Yo diría que en el 90% de los casos las personas se convierten en padres y madres sin haber hecho una planificación consciente de si se encontraban preparados para la llegada de los hijos en el momento en el que se convierten en padres. Y el 10 % de personas que planifican la decisión ha sentido el temor de que aplazar por algún tiempo la llegada de sus herederos los lleve a no poder luego realizar el sueño de ser padres.

Entonces, cuál es el momento ideal para tener  los hijos?, a qué edad ?, qué condiciones deben existir a la hora del nacimiento de los hijos?

 

Cuando abordamos el tema de la maternidad y paternidad responsables hablamos de tener tiempo para el cuidado de los hijos, tiempo para compartir con ellos, amarlos, protegerlos, alimentarlos y jugar. También hablamos de un espacio adecuado para ellos y de una estabilidad laboral o económica que permita a los padres responder a las necesidades que llegarán al momento del nacimiento. Así será: pañales, leche, atención medica, alimentación, jardín, colegio, casa, vacaciones, cuadernos, ropa, recreación y algo más…..

 

Bueno. Ahora piense:

 

Cómo quiere darle la bienvenida a su hijo(a)?

 

Quiere que sea esperado, aceptado por usted y por su familia?

 

Lo cierto es que un bebé merece una buena bienvenida al mundo.

 

Si usted está pensando en tener hijos, bien importante si es pensar en los siguientes aspectos:


  • Una condición física-biológica adecuada que disminuya en lo posible cualquier riesgo. Esto es cuidar la “fabrica” que alojará a su hijo por nueve meses y garantizar la “vida” de quien lo “fabrica”. Para ello prepararse incluso visitando a nuestro médico de confianza con el fin de verificar las condiciones para la llegada del bebé. Aspectos como la nutrición, la ausencia de enfermedades que pongan en peligro al bebé; evitar sustancias toxicas o peligrosas en hombre y mujeres como alcohol o drogas, los embarazos de alto riesgo como en el caso de personas muy jóvenes o de personas mayores de cierta edad son aspectos de importancia para el “aterrizaje” de estos pequeños.
  • La estabilidad económica que permita dar a ese hijo un mínimo de garantías a su llegada. Aunque todos sabemos que muchos niños llegan al mundo en condiciones muy difíciles, con padres sin empleo, o padres adolescentes jóvenes, o personas sin techo, etc en la medida de lo posible y sabiendo que hoy en día es perfectamente posible regular la natalidad, planificar y evitar el embarazo temprano o el embarazo “sorpresa”, tener un poco de estabilidad económica no le va mal a los padres cuando llegan los compromisos de la maternidad y paternidad. Este aspecto permite también evitar las tensiones, disgustos, conflictos y estrés que genera una condición económica difícil en tiempos de embarazo. Ocurre igual cuando aún las personas dependen económicamente de sus padres como en el caso de los estudiantes que viven en el seno de su familia y no son autosuficientes en el aspecto económico como para convertirse en padres de un momento a otro.
  • La estabilidad de la pareja. Cuando las parejas son estables y ya han superado las etapas conocimiento y  convivencia están algo más listos que quienes apenas se están conociendo en una relación corta y sin convivencia alguna. Es bueno “quemar” cada etapa. Algunos expertos incluso hablar acerca de las etapas de conocimiento o noviazgo, matrimonio o convivencia y después de éstas etapas de acomodación podrían estar listos para ser padres.
  • El acuerdo en la pareja. Este aspecto es muy importante y consiste en que los dos miembros de la pareja – porque para ser padres se necesitan dos- estén “de acuerdo” en convertirse en padres. Cuando la maternidad o la paternidad llega por engaño o a la fuerza el primero que va a sufrir es el bebé. Frases como “pues usted verá qué va a ser porque yo no quiero ese hijo”, o “usted no se estaba cuidando?” o “pero si yo le dije que no quería hijos”. Todas las situaciones anteriores significan problemas y a veces problemas de por vida…. Hijos no queridos, hijos con problemas de comportamiento y padres y madres frustrados, sin vocación, con culpas y rencores. Por supuesto no serán los mejores padres y madres que necesitaría un hijo.

Debe haber un acuerdo en la pareja, no podemos usar el hecho de tener un hijo para “atrapar” a la pareja pues los infantes no son red ni telaraña de nadie.

  • Los hijos “muleta”. Se trata de los hijos que son traídos al mundo por diferentes circunstancias o razones como “si tengo un hijo los problemas de mi matrimonio terminarían” que en últimas es meter en el medio de un divorcio en potencia a un bebé que es recibido en un mal momento de la relación. También corresponden a esta categoría los hijos que son traídos al mundo cuando sus padres los conciben porque “se sienten solos”, por soledad. “porque estoy muy enfermo(a) y necesito quien se haga cargo” entonces dan desde el nacimiento el roll de cuidadores o enfermeros a sus propios hijos. Tampoco es buena idea un embarazo cuando recientemente se tiene un “duelo” en proceso ya que ese bebé está siendo “utilizado” de cierta forma para “llenar el vacío” que no le corresponde de algo o alguien, y entonces se esperan de el o ella muchas cosas que en el futuro serán causa de “apegos” mal sanos.

 

No podemos traer hijos al mundo muy a pesar del viejo y conocido refrán de  que cada hijo trae su pan bajo el brazo si además sus padres no tienen o no quieren compartir sus tiempos y espacios, o si no están dispuestos a brindarle una estabilidad y cuidado que corresponden. Tampoco si sus padres piensan en traerlos porque simplemente “los está dejando el tren”.

 

Yo me atrevería a afirmar que el mejor momento en el que debe llegar un hijo al hogar es cuando estamos como la fruta para hacer el jugo: “maduros” maduros en edad, maduros económicamente es decir autosuficientes, y maduros emocionalmente para ser dignamente llamados padres.

 

En este sentido:


¨     Bien por las parejas que en un acto totalmente consciente deciden ser pareja y no ser padres encontrando en sus vidas y su crecimiento personal una forma envidiable de realización y felicidad alternativa.


¨     Bien por quienes adelantan la decisión de ser padres por recomendación médica “haciendo un click” viéndolo como un anuncio de esperanza.


¨     Bien por quienes ven en la adopción una manera de convertirse en padres y madres amorosos, dispuestos y pacientes.


¨     Y sobre todo bien por todos esos padres  y madres que aunque saben que no lo tienen todo intentan ser mejores por ellos y por sus hijos.

 

Si en este tiempo de modernidad la cigüeña pudiera darnos un consejo respecto a la maternidad y paternidad estoy segura de que nos diría: - Ojala los hijos sean herederos, pero no de nuestros propios problemas o nuestras malas decisiones.-

 

Por Katiuska Vera        

Psicóloga de Pareja y Familia

Teléfono 4821227