¿SABE BEBER?

ABC: “El saber beber Vs. Los malos tragos”


Ahora que llega diciembre, mes de fechas especiales, celebraciones, invitaciones, cenas, vino y colaciones, primeras comuniones, matrimonios, fecha de nostalgias y recuerdos. Regalos, nuevos propósitos y demás, no debemos dejar de lado esa forma “adecuada” de disfrutar al lado de las personas que más queremos.

 

Celebrar y brindar sin excesos es un buen propósito.

 

Por ello aquí encontrará el ABC de un “beber adecuado”. La persona que sabe beber adecuadamente sabe que:

 

  1. Beber es algo secundario en la vida. La bebida no es algo necesario, puede decir que no desea beber y puede aplazar la bebida; simplemente puede prescindir de ella sin sentirse mal o inadecuado frente a la presión.
  2. No se reúne “exclusivamente” para beber porque beber no es su finalidad, no lo considera como su actividad recreativa principal. Aprende a disfrutar de una gran variedad de actividades, a pasar el tiempo satisfactoriamente aún cuando el licor no está presente.
  3. La persona que sabe beber adecuadamente no depende del alcohol para alegrarse, desinhibirse, relajarse, comunicarse, ni mucho menos para sentirse “mayor” o “varonil”. Sencillamente expresa todas estas emociones de manera natural y espontánea sin utilizar el licor como facilitador para expresarse o sentirse seguro.
  4. Usted sabe beber adecuadamente cuando puede detenerse al beber, cuando lo desea o cuando el beber presenta un riesgo. Es decir sabe controlar su consumo y parar. Si bebe no se embriaga. Sabe decir “No”.
  5. También sabe beber la persona que ingiere alcohol sin consecuencias negativas para sí mismo, ni para otros. Ni presenta problemas con la justicia. Esto incluye tener presentes mis propias condiciones de salud o de carácter. Como ya sabemos algunas personas en estado de embriaguez se convierten a causa del alcohol en “busca pleitos”, se tornan irrespetuosos, excesivamente tercos, pierden el equilibrio y la capacidad hasta de permanecer de pie por sí mismos, convirtiéndose en un peligro para sí mismos o para los demás.
  6. Quién tiene “buenos tragos”. No se exalta, ni se pone agresivo. Es respetuoso con sus compañeros y con la gente. Mantiene el control sobre sus actos y siempre recuerda sus actos. El bebedor adecuado realmente disfruta de la celebración; puede recordar todas las cosas y los eventos tienen siempre un desenlace adecuado y un recuerdo agradable.
  7. Las relaciones familiares y personales de quien tiene un beber adecuado no se deterioran por culpa del alcohol. No es criticado por su forma de beber. No ocasiona rupturas, ni rencores… es lo que menos deberíamos en épocas de navidad.
  8. El buen bebedor solo bebe en los contextos adecuados y en los espacios permitidos. No bebe solo, no bebe mientras trabaja, opera una máquina o atiende personal.  Sabe conservar el límite de sus acciones, no corre riesgos, ni pone en peligro su trabajo.
  9. El bebedor adecuado nunca, bajo ninguna circunstancia bebe cuando va a conducir. Cede las llaves o toma un taxi. 
  10. El bebedor adecuado siempre mantiene y cuida de su autoestima: “no la embarra” porque tiene control sobre sus actos, no hace bajo efectos del alcohol nada que ponga en cuestión su dignidad o su integridad física o moral.

 

Si usted ha sentido que tiene dificultades en lograr uno o más ítems del buen beber consulte con un profesional especializado para ser evaluado en el manejo de estos temas.

 

 Si usted es familiar, amigo o conocido de alguien a quien ve en estado de embriaguez; usted tiene el deber moral y de ciudadano de:

 

  • Pedirle que no lleve el auto aún cuando vaya solo a tomar poco.
  • Ayudar a guardar el auto en un parqueadero si ve que la persona ingirió alcohol.
  • Quítele las llaves, así se enoje. Es mejor un disgusto a tiempo, que las consecuencias que en la mayoría de los casos se presentan por conducir bajo estado de embriaguez.
  • Pídale un taxi
  • Conduzca por él. Ofrézcase como su conductor si usted no ha ingerido alcohol.
  • Averigüe,  pida y utilice los servicios especiales de “conducción del bar hasta el domicilio” que tienen los establecimientos y bares o servicios de tarjetas de crédito.
  • Ofrézcale hospedaje por esa noche en su casa, sea buen anfitrión.
  • Bajo ninguna circunstancia deje que su amigo, familiar o conocido corra riesgos innecesarios tras un día o una noche de celebración.

 

Y Por último: cuidado con el alcohol adulterado! Y recuerde, siempre que consuma alguna bebida asegúrese de que no se trate de licor adulterado: lo barato sale caro.

 

¿cómo reconocer el licor adulterado? Generalmente el licor adulterado tiene cambios en el sabor, las etiquetas o sellos están desgastados, rotos o con “remiendos”. El licor adulterado es más barato, si usted percibe humedad en la caja, pegantes o siliconas desconfíe. También si los sellos, y estampillas no están en buen estado.

 

Si las tapas no tienen brillo en las letras de relieve, son asimétricas, tiene malos acabados en los dibujos, sus logos están mal definidos o encuentra abultamientos en el centro de la tapa; está corriendo el riesgo de beber un licor adulterado.

 

Frente a señales tales como visión borrosa, mareo, dolor de cabeza muy, muy intenso, inusual y agudo; dificultad para respirar, o una entrada en sueño rápido y profundo, o malestar en general. Usted deberá cubrir los ojos de la persona intoxicada, y llevar al centro médico más cercano lo más pronto posible. Nunca suministre “bombas”, medicamentos, no induzca al vómito, y suspenda  cualquier tipo de  bebida. No le suministre más licor.

 

Mi mensaje en estas fechas de navidad:

 

La felicidad es sobria….

Por: Katiuska Vera

Psicóloga Especialista en Farmacodependencia

Autora de varios libros en adicciones (ver sección PRODUCTOS)

Individual, Pareja, Familia

Consultas Tel: 4821227 Bogotá