¿QUÉ DESEAN LAS MUJERES?

Qué desean las mujeres? 

 

El mismo Sigmund Freud se preguntó hace muchos años:

 

“La gran cuestión que nunca ha sido respondida y la cual no he podido responder, a pesar de 30 años de investigación sobre la mente femenina, es:

 

¿qué desean las mujeres?”

 

El secreto para responder la pregunta que se hizo el padre de la psicología y muchos otros hombres, tal vez radica en los estudios de uno de sus colaboradores, su colega Jung, quien investigaba la psicología de la mente descubriendo la existencia de dos personajes que pueden llevarnos a la clave para encontrar respuesta de esta pregunta.

 

Se trata de “el ánima” y “del ánimus”, que nada tienen que ver con nuestros frecuentes estados de ánimo…

 

Plantea Jung, psicólogo de la personalidad que se trata de dos entidades opuestas pero complementarias.

 

El anima, hace referencia a la parte femenina de los hombres.

 

El animus hace referencia a la parte masculina de las mujeres.

 

Bien; creo que Jung encontró una explicación para comprender la psicología de hombres y mujeres y sus conflictos de entendimiento.

 

Si pensamos en que cada uno de los sexos (masculino y femenino), adquirió características del sexo opuesto, esto  entonces facilitaría las respuestas adecuadas y la tan añorada comprensión del sexo “débil” del sexo “fuerte”.

 

Si cada hombre y cada mujer lleva dentro de su psicología las impresiones producidas por el sexo opuesto, (las del padre en el caso de la niña y las de la madre en el caso de los niños, aceptémoslo… corremos el riesgo de conseguir nuestra pareja tal cual…) entonces estas impresiones podrán ser proyectadas a nuestro ser amado. Es decir, que a hombres y a mujeres nos resulte especialmente atractivo y apasionado el “anima” o “el animus” de nuestra pareja.

 

De otra parte para las mujeres encontrar un “ànima” (aspectos femeninos en el hombre tales como la ternura, la protección, la dulzura del hombre…) resultará un elemento especialmente atractivo por la capacidad de comprensión y entendimiento que identificará en el.

 

De igual forma para los hombres encontrar un “animus” (aspecto masculinos en la mujer tales como la fortaleza, la perseverancia, la laboriosidad o tenacidad femeninas…) son atractivos casi feromónicos…

 

Un anima o un animus que se valore, que tenga metas y proyección, que practica el autocuidado es parte de la respuesta a la pregunta que se hizo

 

Freud: es algo que desean las mujeres.

 

Y como el hombre tiene “anima” estos aspectos aplican también a lo que ellos desean de las mujeres: mujeres que se valoren, que tengan metas y que practiquen el autocuidado entre otras.

 

Entonces si usted quiere jugar con Freud, extiéndase en el diván y hágale esta pregunta a su parte femenina (anima en los hombres): qué es lo que deseo? Y hágale la misma pregunta a su parte masculina (animus en la mujer): qué es lo que deseo?  Si al final NO obtiene respuesta alguna lo mejor es que le pregunte a una mujer…. , por ejemplo a esa que tuvo un hijo, a la que trabaja junto a usted, a la que da clases en el colegio, a su propia hija, a la que lava la ropa, o a la mujer que usted ama… ¿qué es lo que desea?

 

Esculque en la mente femenina, escúchela con atención, y por último no intente como Freud perder 30 años de investigación sin una respuesta: No busque una explicación, respétela, entienda la diferencia, permítale ser y no deje de lado tres elementos fundamentales para ella y para él (para su ánima y su ánimus):

 

La amistad, la pasión y la solidaridad.

 

Feliz dìa del “anima y el animus”….. 

 

Por: Katiuska Vera

Psicòloga Individual, Pareja, Familia

Tel: 4821227