DILEMAS: LOS HIJOS ÚNICOS, LOS HIJOS MÚLTIPLES Y LOS HIJOS NO DESEADOS

Dilemas: “El Hijo único, los hijos múltiples y los hijos no deseados”

 

Cada vez más los adultos y los profesionales de la salud física y mental continúan preguntándose acerca de qué es lo más conveniente en el tema de la maternidad y paternidad para las parejas en la época actual.

Las parejas se preguntan tendremos hijos? Cuántos? Y si podremos sostenerlos económicamente? Y quién los va a cuidar? Y cómo hacemos con nuestro trabajo?

 

Hoy, en esta sección te invito a pensar más allá de estas ansiedades. Entonces, veamos algunos aspectos que pueden verse si se quiere como ventajas y desventajas en cada caso.

 

El hijo único. Estos niños, y no sé a cuenta de qué tienen “mala fama” pues no sé quién ni por qué se les ha tildado de que porque son hijos únicos entonces son mimados, consentidos, egoístas, caprichosos… bueno tantas cualidades. La realidad nos demuestra con la evidencia que no es una regla y que más bien es toda una “calumnia”, un montaje o “conspiración”. Pues la verdad sin creer que me las sé todas, es que si un niño es consentido, mimado, egoísta o caprichoso no es por su condición de hijo único, sino más bien porque sus padres no han corregido adecuadamente estos comportamientos cuando se han presentado- por cierto no crees que estos comportamientos se presentan casi en todos los niños independientemente de si son o no hijos únicos?-

 

Que sea un llamado de atención a todos los padres, porque de nosotros depende  la corrección de este tipo de actitudes en nuestros hijos.

 

De otro lado, los hijos únicos viven en el mundo adulto de sus padres, por esto es importante que nos preocupemos por  integrarlos y acercarlos a otros niños (sus vecinos, otros niños del colegio o grupos deportivos, religiosos o de arte) para que tengan la oportunidad de aprender a compartir y convivir con otros de su edad.  Invitar a sus amiguitos a casa es una buena idea para que en medio de sus juegos aprendan a compartir, a ganar, a perder,  a tener desacuerdos y aprender a reconciliarse cuando así se requiera.

No puedo dejar de lado la siguiente advertencia: el hijo único no tendrá jamás el privilegio de ser tío o tía, porque no tendrá sobrinos nunca. Por lo tanto sus hijos tampoco tendrán primos. Tíos y primos son, sabemos figuras de las que aprendemos por imitación, por contraste y por el ejemplo que nos pueden dar con sus propias vidas…

 

El hijo único tendrá la responsabilidad de resolver la ancianidad, enfermedad y muerte de sus padres, y esto le toca “solo” porque no tiene a nadie en el mundo que pueda entender como entiende un hermano, el dolor que se experimenta.

 

Yo diría que ser hijo único no es un problema, el problema real y sin tapujos es cuando los padres no educan adecuadamente en la convivencia y en valores, o no preparan a su hijo para la vida de manera optima. Es el padre o madre quien sobreprotege o da más de lo necesario, o “mal cría” o por sentimiento de culpa porque cree que su hijo se siente solo se equivoca volcando una cantidad de atenciones o cosas que en últimas, sí hacen que los hijos únicos tengan esa “mala fama” debido a que sus padres  no los corrigieron a tiempo.

 

Los hijos con hermanitos. Y ahora ocupémonos un poco de los hijos que no son únicos sino que tienen más hermanitos, desde familias numerosas hasta el par de hermanos.

 

En estos casos encontramos también que los hijos empiezan a “competir” entre ellos por la atención del padre o de la madre.

Pelean entre ellos, pero después tendrán que reconciliarse.

Se ven “obligados” a compartir espacios físicos, juguetes etc.

Y también compiten por diferenciarse- uno no quiere ser igual al otro-

 

Estos hijos tendrán unas redes familiares más grandes, la existencia de tíos, primos hace que puedan en casos de crisis acudir a ellos como apoyo para conversar, jugar, compartir sus sufrimiento, pedir colaboración etc.

Se desarrolla la fraternidad, la jerarquía de hermanos mayores y menores, la oportunidad de aprender de tu núcleo fraterno los logros de un hermano y la tolerancia entre ellos.

 

Has escuchado acaso el orgullo de un niño que dice mi hermano me “defendió”, yo voy pero con mi hermanita? Etc. Estas son experiencias y vivencias de las que tenemos oportunidad cuando nuestros padres ha querido o han tenido que lidiar con dos, tres o más…

 

Insisto, no estoy insinuando que las familias con más hijos son mejores o peores que otras. Porque si pensamos en varios hermanos a los que sus padres no dedican tiempo, atención, con situaciones económicamente difíciles que resolver  y además que no corrigen o educan acertadamente a sus hijos, pues el resultado será frustrante.

 

Y los hijos no deseados, estos hijos no deseados, inesperados suelen ser hijos de relaciones apresuradas y no planificadas responsablemente en las que resultan siendo estos hijos los “damnificados” de las decisiones de sus padres quienes después de traerlos a la vida sin deseo ni afecto, como si fuera poco, los “culpabilizan” todo el tiempo “dizque” porque estos niños fueron los culpables de que ellos no hayan terminado sus carreras, o porque renunciaron a un viaje, o comprar su casa, su carro, culminar sus estudios, conseguir otro trabajo; mejor dicho estos niños se vuelven la “excusa” que tienen sus padres para justificar que no hicieron cosas que pudieron hacer. Ummm.

 

Lógicamente  el único pecado que tuvieron estos chiquitos, el único gran defecto de ellos son sus padres. Si, unos padres que ignoraron que sus hijos solo son el resultado de las decisiones que ellos tomaron en su momento. Porque no podemos desconocer que todo, TODO ACTO TIENE CONSECUENCIAS.

 

Pues, no es más, pero que valga la pena el regaño, el acto de conciencia o la reflexión para que por favor: no le pase!

 

POR: Katiuska Vera

Psicóloga

Individual-Pareja-Familia

Tel  4 821 227