CONSEJOS PARA PADRES Y MADRES

Los primeros … setenta años de mis hijos!

 

La infancia. Es imposible desconocer la importancia que tiene esta etapa de la vida de todos nosotros, por tanto, también en lo profundo, el temor a “equivocarnos” en la educación y crianza de nuestros niños. Qué bien está el preocuparnos por ellos!

 

Definitivamente durante la infancia, ese período que va desde el nacimiento a la pubertad o adolescencia, asignará tareas definitivas para el futuro en los niños. Estas tareas corresponden primero al desarrollo cognitivo de los niños, es decir, a su desarrollo intelectual, aprendizaje y comprensión del mundo en el que nacieron. También define definirá los roles o modos de su adecuado desarrollo afectivo-sexual, su desarrollo social o relacional y su desarrollo ético-moral.

 

Casi nada verdad?  Y quién lo hará? O quien ser hará responsable?

 

El comportamiento de los niños corresponde a sus necesidades y a la etapa del desarrollo en la que se encuentren; pero es también consecuencia de su temperamento y el producto de su relación con otras personas. En la infancia, los niños aprenden cómo relacionarse con los demás y cómo controlar su propio comportamiento gracias a las normas, límites y comportamientos de los adultos que los educan y los cuidan. 

 

Cuantas quejas escucho a diario en consulta, en reuniones de padres y en conversaciones casuales acerca de los niños de hoy. Al escuchar una tras otra crítica de los niños, adolescentes y adultos de hoy, vuelvo a la pregunta ¿Quiénes son los responsables de su educación y su cuidado?

 

Los hermanos mayores deben cuidar y educar a los mejores?, las empleadas que nos ayudan en el hogar deben  hacerse cargo de las tareas de los niños y lograr que se porten bien? Las abuelas amorosas pero ya cansadas por la generación tienen que empezar de nuevo labores de crianza de las nuevas generaciones de internet, bullying, drogas y chats? Los docentes tienen que enseñar sobre comportamiento sexual, planificación, modales y conducta?

 

Completamente no y no!

Aunque pueden ser  un modelo o un referente y ejemplo para nuestros hijos esta tarea sin “copialina” solo puede hacerse bien si la hacen los padres de familia a excepción de casos especiales en los que resulta obligatorio que a los padres los supla una entidad de protección o una entidad que apoye en la tarea. De ninguna manera pretendo hacer sentir culpables a todos esos padres y madres que salen todos los días muy en la mañana a conseguir los recursos necesarios para dar a sus hijos lo que ellos necesitan. Sin duda su trabajo y el sacrificio de su tiempo es también un “acto amoroso”. Pero sí pretendo hacer un llamado de atención como “llamado al orden” porque a los padres corresponde la tarea de formación y educación.

 

Aunque no estamos solos en esta tarea, no está demás prepararse, leer, estudiar y consultar cuando no tenemos todas las respuestas. Es decir en todos los casos.  Quien tenga todas las respuestas, está eximido de leer este artículo y no necesita recomendación o sugerencia alguna.

 

Algunos padres conscientes ya saben que al convertirse en padres solo serán responsables de los primeros 70 años de vida de sus hijos y para ese entonces sencillamente ya habrán cumplido con su deber.  La noticia buena, es que los primeros años de formación y educación de sus hijos de los 0 años a la pubertad o adolescencia definirán los siguientes años de su vida.

 

Pase la voz porque ahora le daré unos secretos para salir bien librados en esta tarea titánica:

 

  • Deje de lado el bla, bla, bla con sus hijos. La “cantaleta”. Es inútil, hablar sin freno y pasar la cuenta de reproches no es dialogar. Desde que nuestros hijos están pequeños, escuchar es tan importante como hablar con ellos, usted debe encargarse de crear una relación y una actitud para que ellos  sientan que pueden recurrir a usted  cuando tienen algún problema (pequeño o grande) o cuando necesitan una opinión o consejo. Recuerde que pocos años más adelante sus hijos establecen con otras personas vínculos muy estrechos, buscan el amor de su vida, se unen a algún tipo de ideología política, religiosa o social. Usted debe estar ahí presente siempre, en todo el proceso como  testigo de estas experiencias, como guía y formador de criterios que le permitan tener las herramientas para el desarrollo de su autonomía, crecimiento y desarrollo.
  • Los niños buscan siempre modelos, personajes ideales a quienes muchas veces imitan (modelos, cantantes, actores, etc. y otras propuestas del mundo de hoy).  Entre a la habitación de sus hijos y observe: Cuáles son los afiches que están en su habitación? Piense, adivine, pregunte cuáles son sus modelos? Estos modelos le darán información porque éstos siempre proponen valores que son transmitidos directa o indirectamente. No deje de mostrarle “otros” modelos alternativos para ellos, modelos más reales y cercanos al  mundo real en el que vive su hijo.
  • No olvide que las palabras no son suficientes. Los niños están vigilándonos, ellos nos observan. No solo eso, ellos están evaluando qué tan coherentes somos con los modelos de vida que les proponemos. No deje espacio para que ellos le hagan el reclamo de: Yo por qué tengo que…. y tú en cambio si….? Muéstrele que lo que usted dice también lo practica. Eso es coherencia.
  • Fortalezca la autoestima del niño, su autoconocimiento y la aceptación de sí mismo y de los demás. Enséñele tolerancia y paciencia primero en casa. Enséñelo a compartir, a esperar, a tener confianza. Es en casa en donde enseñamos, no con discursos, sino con vivencias, el valor que damos a las personas, a las cosas, al dinero, a los amigos, a la familia, a los valores espirituales y demás. Qué le enseña usted a sus hijos sobre estos aspectos?
  • Somos los padres quienes damos una idea a nuestros hijos sobre la sexualidad desde que respondemos a sus curiosas preguntas en la niñez, desde la información que les damos y enseñamos de su propio cuerpo, su higiene, su cuidado, su desarrollo. Da usted la información? Le da vergüenza? No sabe cómo hacerlo? Evade sus preguntas? Le oculta la verdad? Se hace el loco? O al contrario se toma el trabajo en serio, le explica, le enseña, le da ejemplos, lo aconseja?
  • Recuerde también que desde temprana edad su hijo está escuchando y aprendiendo cómo debe comportarse socialmente, los mensajes sobre la conveniencia de una relación, de una amistad, del alcohol o las drogas, de la moda, la belleza, el auto cuidado, de lo público o la información privada. Usted le critica? O  lo acepta, le enseña a quererse?
  • Desde niños enseñe a sus hijos a tener buenos hábitos, desde bebes hábitos de sueño, horarios de comidas que luego se transformaran en buenos hábitos de estudio y de trabajo, disciplina y obediencia.

 

Para terminar es importante que usted conozca los errores que no puede cometer en la infancia de su hijo:

 

  1. No lo sobreproteja porque esto impide su crecimiento y su autonomía.
  2. No lo abandone emocional ni físicamente dejándole resolver solo y a su suerte sus enormes problemas que son pequeños o insignificantes para los adultos.
  3. No delegue tareas o papeles que a él no le corresponden en esta edad, como el cuidado de su hermano, el trabajo, la cocina, el dinero, el cuidado de los mayores.
  4. No delegue el cuidado permanente de los niños a otras personas, a los profesores, a otros familiares. Si usted quiere buenos resultados hágase cargo en buena parte de la educación que le corresponde.
  5. No esté desinformado acerca de la vida de sus hijos, entérese de sus sueños, sus miedos, sus amigos, sus logros, sus preguntas, sus planes.
  6. Nunca ignore sus sentimientos, tómelos en serio, no se burle de ellos.
  7. Corríjalos, no les permita hacer lo que quieran siempre, porque crecerán siendo caprichosos, dominantes e intolerantes con los otros.

 

Quizás la frase “a los hijos hay que dejarles ir” no le es ajena, usted sabe que es una realidad y aún cuando somos testigos de sus primeros pasos, de sus golpes al aprender a montar en bicicleta y crecer, esto no es perderlos, sino dejar el camino para dejarles llegar a ser lo que pueden y quieren ser.

 

“Educar” significa “conducir afuera”, y usted conduce a sus hijos del nido a volar hasta que llegan a la edad adulta listos con buen equipaje para construir  sus propios destinos.

 

Nota: El modelo de cuidado aplica también a los adultos mayores.

 Por: Katiuska Vera

Psicóloga

Individual-Pareja-Familia

Consultas Tels: 4821227