CORRAN, AHÍ VIENE LA ADOLESCENCIA...!

Corran ahí viene la Adolescencia….!

Por: Katiuska Vera

Psicóloga Individual, Pareja, Familia

Consultas Tel: 4821227 

Generalmente cuando se habla de la adolescencia, se habla muy mal de ella. Se le tilda de una época traumática, terrible, cargada de problema. Se usa despectivamente la palabra “es que parece un adolescente no hagas caso es un adolescente, “tiene hijos adolescentes”. Es más, la palabra adolescente tiene el origen de quien “adolece…” como si fuera un –padecimiento-

Usted se ha puesto a pensar que hemos sido trágicos por tradición? Si, así como lo oye trágicos.  Por qué cuando una mujer va a tener su primer hijo escuchamos lo difícil que ha sido el parto para algunas, lo “normal” y tranquilo para otras?

Las versiones son distintas también cuando escuchamos de la experiencia de otras y otros al respecto de las relaciones sexuales – fue bonito, o fue terrible….encontraremos.

Para algunos es fácil seleccionar la profesión para otros un mar de dudas y azares.

Para algunas mujeres el “terror de la menopausia” será lleno de dificultad, síntomas, y altibajos emocionales, pesadillas, insomnio, calor, etc. y otras ni se dan cuenta de ese periodo llamado menopausia; hasta se preguntan por qué tanto misterio.

Hay que temer a la adolescencia? Tal vez no sea necesario tener tanto prejuicio y prevención con la llegada de los 12….

Si es bueno primero tener claro que podemos hacer una clasificación un tanto general – esta clasificación y aclaro no científica, apenas subjetiva y desde mi punto de vista- nos permitirá comprender lo siguiente.

Yo diría que no existe la adolescencia. Así como lo oye – como lo lee- Existen adolescencias; en plural. Nunca encontrara usted una adolescencia igual a otra. Por esta razón no cabe comparar cuando usted era joven a como ahora su hijo o hija lo es. Ni como usted jamás cuestiono o desobedeció a sus padres y ahora ese hijo osado se atreve a desafiarle….. La respuesta irreverente es que en su época no existía el internet;  bueno, tampoco las canciones hablaban escuetamente de sexo, tampoco teníamos celulares, ni pasábamos tanto tiempo solos.  Las drogas no estaban al alcance de los niños, o las nuevas formas de conformación familiar no correspondían a las de hoy.

Lo cierto es que no hay adolescencia sino adolescencias. Y cada caso se vive de manera distinta; de acuerdo al temperamento de un joven y de las condiciones que le rodean y sus oportunidades será su adolescencia. Por eso usted encuentra adolescencias más o menos tranquilas y otras muy complicadas.

Si algo deseo yo es que usted comprenda que todo acto tiene consecuencias; y que si usted logra enseñar eso a sus hijos adolescentes, pero no desde la adolescencia sino desde pequeños; usted tendrá medio camino hecho. Si usted enseña que todo acto tiene consecuencias y es coherente al respecto ha hecho buena parte del trabajo que uno como padre debe hacer por sus hijos.

El mayor problema radica en que no logramos la coherencia, porque mire usted en la paradoja que usted pone a su hijo o hija adolescente. Muy probablemente usted de diferentes formas envía este mensaje a su hijo(a): “debes comportarte o ser responsable como un adulto”….pero: “lo (a) trata usted en verdad como un(a) adulto(a).  Pongo las manos en el fuego a que no…. Demostración: llama usted todo el tiempo a verificar si hizo lo que Ud. dijo, revisa todo lo que hace, lo persigue, no confía en él o ella, no le permite autonomía porque el temor no lo deja? Usted trata siempre de evitarle cualquier consecuencia y que no se equivoque?

Tranquilo(a) eso es humanamente característica de los padres… pero lo que estamos en enviando un mensaje contradictorio y paradójico: “crece; pero se siempre  mi bebe” y el adolescente no entiende ¿Cómo puedo crecer y ser supuestamente adulto pero me tratan como a un niño o niña? ¿Mis padres quieren que yo sea autónomo y dependiente pero tengo que estar pidiendo aprobación de todo?

Sera la adolescencia difícil para el adolescente? O para los padres?

Las posiciones de los adultos frente a los adolescentes son tan desbalanceadas que van desde la total permisividad, casi desde la indiferencia; hasta el autoritarismo que rompe el dialogo entre las dos generaciones…..

Para resolver el acertijo de las adolescencias es precioso mantener la comunicación y la escucha, si los jóvenes no aprenden a expresar, y los adultos no aprendemos a escuchar estamos perdidos – ahí es cuando la adolescencia nos da duro a unos y a otros-

La individualidad de los jóvenes es indudablemente lo más valioso que ellos pueden tener. Usted no se deje confundir, muy a pesar de que se vistan “todos iguales” sabemos que “todos son diferentes”….

Yo he tenido la experiencia afortunada de conocer jóvenes porque es que me gusta más esa palabra que la de –adolescentes-; he tenido la oportunidad de conocer jóvenes tremendamente maduros, inteligentes, generosos y sensibles; jóvenes hermosos, realmente bellos.

También los he conocido tremendamente confundidos, conflictivos, peleando con el mundo y yendo y viniendo contra la corriente….

He conocidos ancianos que son como niños, adultos que se quedaron adolescentes, niños que se maduraron “viches” y soy una convencida de que todo aquello depende de sus temperamentos, mas las condiciones que les rodearon, mas sus oportunidades.

Ud. padre o madre, abuelos, tíos o amigos rodee a un joven de condiciones que le hagan ser un buen adulto, trátelo como tal, dele ejemplo. Enséñele que todo acto tiene consecuencias, sea coherente y reconozca lo individual, lo único y lo valioso que un joven puede ser.  Si ser adolescente es tan malo…porque se habla de mantener un cuerpo, una mente y un espíritu joven?????